Domingo, 27 de junio de 2010

Si hay algo que nunca he entendido dentro de las relaciones humanas en el marco social ha sido ese estiramiento con que algunos sustentan lo que dicen, impregnando sus palabras con un aire de gravedad y solemnidad, no s? si para? dar importancia a lo que dicen o a s? mismos.

De tal manera, que en ese orden de cosas, cualquier comentario jocoso, fuera de lugar o atrevido se considera como una impertinencia de mal gusto y deja en fuera de juego al que lo dice.

Como es normal, no hablas de ese tipo de actos o ceremonias donde se deben cuidar las formas y se rigen por una serie de protocolos.

?No, me refiero a ambientes m?s desenfadados como reuniones de amigos, tertulias de caf? o taberna o simples encuentros casuales que reunen por el motivo que sea a un n?mero no muy grande de personas y que hace que entre ellas surja una conversaci?n.

La mayor parte de las veces las cosas suceden como es de preveer, o sea, se act?a de forma natural y se improvisa en el momento, se opina sin miramientos, se interrumpe si es preciso, se cambia de tema sin venir a cuento o se suelta un chascarrillo sin m?s.

Es, en este tipo de conversaciones, donde la gente es m?s ella y donde el conocimiento del pr?jimo se hace m?s real, preciso y palpable.

?En las distancias cortas, el maquillaje con que adornamos nuestros actos pierde su sentido y podemos entrever la aut?ntica esencia de nosotros mismos.

Esos momentos m?gicos donde la naturaleza humana se explaya rigi?ndose t?n solo por unos m?nimas normas de educaci?n son las aut?nticas fuentes de donde emana todo conocimiento del ser humano como persona o ente individual.
?
?En cuanto, por la circunstancias que sea, el momento se convierte en m?s formal que deshinibido, y cunde el silencio, atra?do por algo que nos llama la atenci?n. La situaci?n, en s? misma, abandona su parte m?s humana para convertirse en un acto ceremonioso, donde cada uno se apropia del papel que cree que le toca y act?a en consecuencia.

Es por eso que cuando veo cualquier coloquio informal donde una sola persona acapara toda la atenci?n,
?ya sea porque representa alg?n tipo de poder, ?sto se nota por su prepotencia al hablar,
?ya sea por el volumen de su voz no dejando meter baza a nadie
?o como dec?amos al principio por la gravedad excesiva que pone en cada una de sus palabras,

se establece como una jerarqu?a silenciosa en el turno de la palabra y la hipocres?a se impone en cada uno de los actores del evento.

En estos casos, suelo huir despavorido o miro descaradamente hacia otro lado.


Publicado por ARMAKdeODELOT @ 5:25
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